Esta enfermedad, habitualmente dura unos 3 a 5 días y se presenta con una variabilidad que va desde un proceso muy leve conservando el buen animo, tomando la leche y pudiendo dormir hasta uno mas severo (afortunadamente, mas raro) en el que necesita ser internado para aportar oxigeno.
Quienes pueden tener la forma mas grave son los prematuros, los que tienen enfermedades cardiacas o pulmonares, contacto con fumadores o menos defensas.
Para diagnosticar una bronquiolitis no es imprescindible ni radiografías ni análisis y el tratamiento tiene que hacerse en el hogar para las formas leves o internarse para las formas graves. Como es una enfermedad que la producen los virus, no contamos con medicamentos que los puedan matar y debemos esperar que cumpla su tiempo solo ayudando a las propias defensas y controlando que no se empeore y necesite otra terapéutica.
Es importante que el bebe permanezca semisentado, y reciba la medicación instituida por el medico como broncodilatadores para abrir los bronquíolos cerrados (en aerosoles o nebulizaciones) y a veces corticoides para disminuir la inflamación. No es necesario antibióticos ni otros tratamientos.
Si durante el cuadro se agrega fiebre alta, no desaparece o aumenta la agitación, no puede tomar leche ni puede dormir, se debe concurrir a la guardia porque es probable que se trate de un empeoramiento de la enfermedad, pese al tratamiento.
Es fundamental el control medico para que confirme el diagnostico y la gravedad, pero también porque esos síntomas pueden corresponder a otras enfermedades muy parecidas, pero con otro tratamiento.
Una manera de ayudar es mantener la lactancia materna, evitar concurrir a lugares cerrados donde haya mucha gente, evitar los besos a los lactantitos, no compartir los pañuelos, no permanecer en ambiente donde haya fumadores, no automedicar, y mantener bajo control a los bebes que presentan solo un resfrío porque puede ser el comienzo de una Bronquiolitis indetectable hasta ese momento.